Ha sido brutal el cambio que ha experimentado Internet en muy poco tiempo. Recuerdo las leyendas urbanas de: “no subas ninguna foto tuya a Internet que luego la utilizan para otras cosas, y las manipulan”, “no escribas tu nombre verdadero que te vacían la tarjeta de crédito” (vale, parte de eso era verdad, pero no tan exagerado). El pánico que existía a lo desconocido y la necesidad de los usuarios de antaño de ocultarse para ser otro en la red fomentó el uso de elementos ahora menos frecuentes como los avatares o los nicks.
Ahora vemos redes sociales en la que los usuarios no sólo dan su nombre y apellidos sino también su dirección de correo electrónico, su teléfono, su CV, y hasta su dirección física a través de una mash-up. Añaden fotos suyas, de sus vacaciones, de sus amigos, incluso de sus hijos (aun siendo menores de edad).
También fuera del mundo virtual la fórmula telévisiva de más éxito son los reality shows donde podemos ver la vida en directo de las personas y la gente se pega por concursar en ellos.
Observar y ser observado, el exhibicionismo es el síndrome de nuestra época.
Esa afición ha sido aprovechada por las últimas redes sociales y sin duda ha sido clave en el éxito de las mismas. Como decía, el usuario ha experimentado una catarsis brutal en cuanto a su privacidad y pudor. Parte de este cambio creo que es positivo en Internet, hay que quitarse un poco de miedo y ver que por sí solo no es un medio de comunicación peligroso.
Al que trabaja detrás de las comunidades le interesa mucho ese “exhibicionismo”, qué duda cabe. El usuario calma esa necesidad de ser observado mediante las múltiples herramientas que proporcionan las páginas actuales. El usuario al que le gusta observar ha encontrado un lugar más interesante en Internet al poder ver más de la gente de lo que antes podía ver. Por tanto estamos atrayendo a ambos públicos y sabemos cómo sacar partido de ambas necesidades, y eso que aún quedan más posibilidades de exhibicionismo por explotar…
Dicho así suena todo bastante mal. Unos usuarios parecen peligrosos voyeur que miran a través de una mirilla a otros usuarios ansiosos de ser el centro del universo, y los que trabajamos detrás movemos las marionetas a placer. Pero en mi opinión, esta es la forma más “barata” de verlo.
La otra visión es que las redes sociales son un medio de comunicación util y necesario donde muchas personas que quieren ser escuchadas lo son, donde otras que necesitan encontrar un buen trabajo en un mundo laboral muy competitivo lo encuentran o al menos lo intentan buscando buenos contactos, donde tus amigos ven cómo has cambiado con los años, o donde, en definitiva, la gente intenta encontrar lo que busca mientras se relaciona con otros.
Y los que trabajamos en comunidades sólo intentamos que ese lugar de encuentro entre tantos otros de la red sea justo el lugar en el que esos usuarios se quieren quedar para encontrar lo que buscan.
Esta visión que puede parecer utópica para algunos, creo que es la visión que debemos tener quienes trabajamos en esto. La otra la dejo para aquellos que constantemente critican las redes sociales empañando su imagen ante quienes no las conocen o aún no se deciden a entrar en una.
Tengo los pies en el suelo y, como he dicho al principio, esta es la parte “bonita” de ese exhibicionismo on-line, la parte que a nosotros nos permite trabajar y a los que participan pasárselo bien.
La otra parte es la de ese exceso de datos que proporcionamos a la red. Ese exceso puede provocar disgustos. Pero de esa parte y de las posibles soluciones que podemos tomar para minar los resultados negativos hablaré en otro momento, que aquí ya me he puesto demasiado trascendental
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Estoy de acuerdo con el análisis de este artículo. Además, el exhibicionismo es un hecho personal que ha encontrado una buena herramienta en internet para aquellos que en el ‘mundo físico’ ya son así. Como profesional del medio creo que ahí tenemos una gran oportunidad. Sin embargo, como usuario, a mí sigue sin gustarse el modelo de algunas redes sociales (como por ejemplo Facebook). Ver el porqué en http://www.zumaques.com/blog/ware/mas-de-tres-razones-por-las-que-no-me-gusta-facebook-583.html
Jajajaja, muy bueno el vídeo de tu post Ferran.
Verás la mayoría de los motivos por los que no te gusta facebook es justo lo que yo desarrollo en el siguiente post: “claridad como solución”.
No es normal que no utilicemos un servicio que nos puede interesar (diferente es que no nos guste) por este tipo de motivos. Facebook tiene que cuidar de sus usuarios, que se sientan protegidos y que sepan que sus datos están seguros, y sobre todo el derecho a la intimidad, formar parte de una red social no significa que toda tu vida deba quedar al descubierto. Y evidentemente cuando un servicio deja de interesarte tienes que tener la puerta de salida al alcance de la mano, te doy la razón.